No todo lo que piensas es verdad
Jessy RosaVamos a hablar de la mente y de esa voz interna que muchas veces obedecemos sin saber de dónde viene.
Desde los cinco años me cuestionaba todo. No entendía por qué pensaba tanto ni de dónde venían mis pensamientos. Mis emociones se sentían como huracanes de categoría nueve y me resultaba difícil sincronizar lo que pensaba, sentía y hacía.
Durante años también busqué estabilidad en el amor. Hoy tenía una pareja y mañana otra, tratando de encontrar en alguien más algo que ni siquiera sabía nombrar. Amaba profundamente, perdonaba demasiado y no entendía por qué terminaba lastimada después de entregarlo todo.
Me tomó 45 años comprender que aquello que buscaba no estaba en una persona ni en el mundo exterior. Estaba dentro de mí.
Esto no significa que lo que ocurre afuera no importe. Hay experiencias que duelen, injusticias que deben señalarse y lugares de los que necesitamos alejarnos. Pero ninguna persona ni ningún cambio externo podía hacer por mí el trabajo de mirar lo que sucedía dentro de mí.
No te hablo desde la perfección. También tengo sombras, heridas y traumas. Algunos patrones todavía aparecen. La diferencia es que hoy intento observarlos antes de permitir que decidan por mí.
Por eso le hablo a quienes tienen un corazón noble, lo perdonan todo y no comprenden por qué continúan lastimándolos. A quienes se sienten perdidos, pero saben en su interior que existe otra manera de vivir. A quienes fueron castigados, silenciados o golpeados por cuestionar.
Que alguien te lastime no es culpa de tu nobleza. Pero quizás necesites preguntarte si perdonarlo todo te está llevando a abandonarte a ti.
La mente interpreta cada experiencia desde lo vivido. Una persona no responde tu mensaje y piensas: “Ya no le importo”. Sientes miedo y concluyes: “Esto no es para mí”. La emoción es real, pero la explicación que construiste sigue siendo una interpretación.
Antes de reaccionar, cuestiónate:
- ¿Qué sé realmente y qué estoy suponiendo?
- ¿Estoy respondiendo al presente o a una herida del pasado?
- ¿Esto es intuición o miedo?
- ¿Estoy perdonando o me estoy abandonando?
No tienes que rechazar todo lo que piensas. Tampoco tienes que creerlo todo.
Primero observa. Después cuestiona. Finalmente decide.
No siempre puedes elegir lo que ocurre afuera. Pero puedes aprender a observar lo que despierta dentro de ti para no seguir entregándole tus decisiones a tus heridas.
¿Esto es verdad o es una herida hablando con mi propia voz?
Si quieres comenzar a observar qué está influyendo en tus pensamientos, relaciones y decisiones, haz el Test Cuestiónate.
Es gratuito y no pretende definirte ni diagnosticarte. Es una herramienta de reflexión para reconocer patrones y reacciones que quizás has estado obedeciendo sin darte cuenta.
— Jessy Rosa – Cuestiónate
Contenido educativo y reflexivo. No sustituye atención psicológica, médica ni profesional.